Acerca del realismo y la abstracción

Pinto lo que me rodea, lo que me llama la atención, lo que bajo una vista superficial se convierte importante a mi mirada y traspasa ese limite hasta llegar a tocar algo profundo en mí. En ocasiones no sé en qué se basa esa percepción pero al pintar esa realidad objetiva, analizarla y comprenderla, acabo reconociendo en donde reside su atracción, que en infinidad de ocasiones está oculta a la mirada.

Pintar realismo ha supuesto vincularme estrechamente a la vida, pues la realidad objetiva es la que nos proporciona los elementos de unión y de conciencia con el presente.

Pero a lo largo del tiempo he necesitado poner luces cortas y pintar de la realidad aquello que me vincula directamente con mi criterio estético, con mi percepción de belleza y que va intimamente ligado a la emoción.

Como artista, siempre estoy en busca de nuevas formas de expresión y desafíos creativos para ampliar mis horizontes y enriquecerme. La diversidad plástica en la expresión artística es esencial para un crecimiento continuo y una evolución en mi trabajo.

Actualmente represento la realidad destilándola, buscando la simplicidad e interioridad de lo más básico, lineas, formas y colores, que me ayudan a mostrar aquello que se intuye y se entrevee. Y es en este camino cuando utilizo fundamentalmente la abstracción para expressar esa realidad esencial.

La relacion realismo-abstracción no es excluyente, es absolutamente complementaria y me atrevo a decir que necesaria. Y es en mi necesidad de expresión como hago interactuar esta dualidad en una vuelta al origen, a la esencia del porqué pinto.